La inspiración a veces se centra en alguien exterior, otras sale desde dentro de uno mismo, sea como fuere, algo nos hace crear; ya sea de un animal, un objeto, una paisaje, una persona, una situación, una canción, un sentimiento, una sensación. Lo más bonito es la interpretación, casi nunca se acerca al motivo mismo de su creador. O quizás sí, aunque no deja de ser algo subjetivo de un observador.
Musas¡