Reciclo imágenes, reciclo ideas, como aquellos viejos pintores que volvían a pintar sobre sus lienzos. De momento, una aquí, en esto del arte puede cambiar de idea, y eso es una suerte. Irte al otro lado, irte al cementerio, eso sí que no tiene marcha atrás. Pues por ello, sigo construyendo historias, y a veces intento explicar qué cuentan esas historias, no obstante hay que fomentar que el otro/los demás sigan las historias, tal vez las ven de otra manera, aporten otros puntos de vista, diferentes perspectivas. Es como leer, nunca sabes que bombón escogerás, frase de una película. Todo ello es construir con las aportaciones propias, las de los demás, eso sí, solo aquellas que sean constructivas, positivas o negativas, pero constructivas, creo que así se construye. Lo demás, es poner trabas, muros, vallas, y aún así, también se pueden saltar. Requiere esfuerzo, constancia, perseverancia, lágrimas, sonrisas, aunque supongo que es como un buen vino, tiene que madurar y entonces en ese corcho se destapan todas las esencias de un gran paladar. Salud! Sea!
Arte constructivo